La ganadería, más que la agricultura, es la actividad que más capacidad tiene para fijar población en el medio rural.
La actividad de las granjas que promovemos requiere la presencia física diaria de los empleados para poder prestar una atención constante a nuestros animales. Las personas relacionadas con la actividad diaria de la granja, para ganar en calidad de vida, necesitan por tanto fijar su residencia en el pueblo o poblaciones más cercanas a nuestros núcleos de producción. Carece de sentido recorrer decenas de kilómetros cada día para ir a trabajar.